
Maduro responde cómo vive ante la amenaza de un ataque de EE.UU.
El presidente venezolano afirmó que el pueblo es su "mayor escudo" y su "mayor inspiración".
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, relató cómo vive bajo la amenaza de un ataque de EE.UU. y su constante presión. Explicó cómo lo afecta en lo personal, psicológico y espiritual en una entrevista con el periodista Ignacio Ramonet publicada el jueves.
“Usted no está en un búnker, protegiéndose de esta amenaza. Está usted rodeado de gente y algunas de sus intervenciones han dado la vuelta al mundo. Precisamente este eslogan ‘no war, yes peace’ (‘no a la guerra, sí a la paz’), en las varias canciones que se han hecho”, observó el presentador cuando le preguntó al mandatario cómo se sentía en medio de las tensiones con la primera potencia militar del mundo.
“Yo tengo un búnker infalible: Dios Todopoderoso. Yo le entregué Venezuela a Nuestro Señor Jesucristo. Él es el rey de reyes. El rey de aquí, de nuestra patria. Me encomiendo a él todos los días. Le encomiendo nuestra patria. Siempre, no ahora, siempre”, respondió Maduro. “Y además, el pueblo es nuestro mayor escudo, nuestra mayor inspiración, nuestra mayor energía. Porque por ese pueblo hemos recibido todo lo que somos”, agregó.
Maduro afirmó, además, que no se pertenece a sí mismo, sino que representa “un proyecto histórico de 500 años de lucha” y se identificó simbólicamente con grandes figuras de la nación, como Guaicaipuro, Ezequiel Zamora y Hugo Chávez.
“Dios está con nosotros, y como dice nuestro pueblo: ‘Si Dios con nosotros, ¿quién en contra?‘. Así que la victoria en cualquier circunstancia, siempre nos pertenecerá. Por eso la tranquilidad, la serenidad, y la confianza de que estamos defendiendo la causa más justa que jamás se haya defendido. Y que la victoria de la paz nos pertenece”, concluyó el mandatario.
Venezuela bajo el asedio de EE.UU.
- Desde agosto pasado, EE.UU. mantiene el mayor despliegue militar de las últimas décadas en las aguas del Caribe, con presencia sostenida de activos navales y aéreos. En un primer momento, Washington justificó esta operación bajo el argumento del supuesto combate al narcotráfico, responsabilizando, sin presentar pruebas, al Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de contribuir a ese delito.
- Con el paso de los meses, la narrativa oficial de Washington ha experimentado un giro previsible. Tal como había denunciado el Gobierno venezolano, el supuesto foco en el narcotráfico ha dado paso a un discurso abiertamente centrado en el control y la apropiación ilegal de los recursos energéticos del país suramericano, en un contexto de creciente presión económica y amenazas de uso de la fuerza.
- En las últimas semanas, EE.UU. ha incautado al menos dos buques petroleros, en un acto tildado por Caracas de “robo” y piratería”.
- La operación militar estadounidense también ha tenido consecuencias letales. Más de 100 personas han muerto como resultado de más de una veintena de bombardeos contra pequeñas embarcaciones en aguas del Caribe y el Pacífico, sin que EE.UU. haya demostrado públicamente la vinculación de estas con actividades ilícitas.
- El líder venezolano, Nicolás Maduro, ha advertido en repetidas ocasiones que la riqueza natural del país es el verdadero objetivo de la agresión de EE.UU. contra Caracas.
- La posición venezolana fue respaldada abiertamente por Rusia, cuyo representante permanente ante la ONU, Vasili Nebenzia, advirtió que Moscú tiene “todos los motivos para creer que lo que en la actualidad está haciendo EE.UU. contra Venezuela no es una acción puntual: se trata de una intervención que podría convertirse en un modelo para futuras acciones militares contra otros Estados latinoamericanos”.
- Además, China, Colombia, Brasil, México, Nicaragua y Cuba manifestaron su apoyo a Caracas.






