Según comunicó un reporte de la Autoridad de Carretera al comerciante y residente del Viejo San Juan Giancarlo González, cerca de 50 árboles serán talados entre la Fortaleza y el Morro, para alegadamente cumplir con la Ley para Estadounidenses con Discapacidades (Ley ADA, por sus siglas en inglés).
El arbolista Christian Torres agregó que existen medidas para evitar la tala y negociar con desarrolladores como rediseñar la obra, remover o trasplantar.
“… nosotros como arbolistas usamos los estándares de cuidado del árbol y dentro de esos estándares hay una categoría que se llama evaluación de riesgo. Nosotros evaluamos el riesgo de los árboles en cuanto al objetivo y añadimos esto por encima de lo que es una construcción. Si la construcción tiene un impacto con el árbol, pues se puede emitir dos opiniones: o lo remueves o lo trasplantas. En algunos casos, negocias con el que diseñó para que diseñe la obra, (…) pero esa negociación se hace en el proceso de plano”, dijo el arbolista.
Torres destacó que en casos como el proyecto del Viejo San Juan se pueden utilizar placas de metal que dirige las raíces de los árboles a la profundidad y no de lado que afecte las aceras y viole la Ley ADA.



