AARP Puerto Rico reunió a representantes y senadores en una Mesa de Diálogo Legislativo para impulsar la creación de una Red de Apoyo Integrado para Envejecer en Casa y en la Comunidad, con el objetivo de avanzar política pública y coordinar recursos y servicios que permitan a más personas permanecer en sus hogares con seguridad, independencia y dignidad.
La iniciativa responde a una brecha significativa: 86% de las personas de 50 años o más en Puerto Rico desean permanecer en sus hogares a medida que envejecen, pero apenas 18% considera que el país está preparado para brindarles los apoyos necesarios para lograrlo.
“La gente nos está diciendo claramente lo que quiere: envejecer en su casa, cerca de su familia, sus vecinos y su comunidad. El reto es que Puerto Rico todavía no cuenta con una red suficientemente integrada de apoyos para hacerlo posible. Tenemos que cerrar esa brecha con voluntad, coordinación y política pública”, expresó José R. Acarón, director estatal de AARP Puerto Rico.
Durante el encuentro, AARP Puerto Rico presentó datos que evidencian la urgencia del tema. Para 2025, Puerto Rico contaba con aproximadamente 1.04 millones de personas de 60 años o más, equivalentes al 32% de la población, y cerca de 550,000 hogares, o 45% del total, tenían como jefe de hogar a una persona de 60 años o más. Además, 84% de las personas de 60 años o más son propietarias de sus viviendas.
“No podemos hablar del envejecimiento de Puerto Rico como un reto del futuro. Es una realidad que ya está aquí. Si la inmensa mayoría de las personas quiere permanecer en su hogar, la política pública tiene que ayudar a que esa decisión sea viable, segura y digna”, sostuvo Acarón.
En la mesa hubo representación de 16 oficinas legislativas, y la discusión abordó áreas como salud, vivienda, transportación, servicios comunitarios, desarrollo económico y política pública.
Como parte del diálogo, AARP Puerto Rico presentó cinco líneas de acción para consideración: adoptar una política pública integrada para el envejecimiento en el hogar y la comunidad; establecer una estructura interagencial y multisectorial; identificar comunidades para proyectos piloto; desarrollar mecanismos definanciamiento mixto; y establecer un sistema común de referidos, navegación, datos y evaluación.
La organización propuso, además, una ruta para dar continuidad al esfuerzo luego de la mesa: crear un grupo impulsor y seleccionar brechas en 30 días; definir uno o más proyectos piloto, recursos y métricas en 90 días; e implementar, medir y documentar iniciativas en un horizonte de 12 meses. Los plazos fueron presentados como una propuesta de AARP Puerto Rico para discusión.
“Esta mesa no puede terminar solamente con una buena conversación. Queremos convertir el diálogo en acción, identificar responsables y comenzar a probar soluciones en nuestras comunidades. El objetivo final es que las personas tengan una red que las apoye para seguir viviendo en su casa, en su comunidad y con su gente”, añadió Acarón.
El concepto de la Red de Apoyo Integrado reconoce que permanecer en el hogar requiere más que una vivienda. Implica conectar apoyos y servicios relacionados con salud, movilidad, cuidado, vivienda y comunidad, aprovechando recursos públicos, privados y comunitarios bajo una visión centrada en la persona.



