
Activan protocolo de respuesta ante primer caso confirmado de botulismo infantil en Puerto Rico
Salud coordinó un tratamiento especializado en menos de 48 horas y mantiene una investigación epidemiológica para identificar la fuente de exposición
El secretario del Departamento de Salud (DS), Víctor M. Ramos Otero, informó hoy la confirmación preliminar de un caso de botulismo infantil en Puerto Rico y destacó la rápida activación de los protocolos de vigilancia epidemiológica y respuesta clínica que permitieron coordinar el acceso oportuno a tratamiento especializado para el paciente.
“La notificación de un caso sospechoso fue recibida el pasado 27 de mayo por parte del Hospital Pediátrico Universitario, donde se atendía a un infante que presentaba síntomas compatibles con botulismo infantil”, expresó Ramos Otero.
Tras recibir la notificación, el DS estableció comunicación inmediata con el Infant Botulism Treatment and Prevention Center de California para evaluar la condición clínica del menor y determinar la necesidad del medicamento BabyBIG, inmunoglobulina utilizada para el tratamiento de esta enfermedad. El tratamiento fue solicitado el 28 de mayo y administrado al paciente el 29 de mayo, luego de ser recibido en el hospital.
“El manejo oportuno de este caso evidencia la importancia de contar con sistemas de vigilancia epidemiológica robustos y mecanismos de coordinación efectivos entre las instituciones de salud local y federales. Nuestro compromiso es continuar actuando con rapidez para proteger la salud de la población y garantizar el acceso a las terapias necesarias cuando se presentan condiciones poco frecuentes como esta”, señaló el titular de Salud.
Como parte de la investigación, el 28 de mayo se enviaron muestras clínicas a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). El 5 de junio, la agencia federal notificó resultados preliminares que identificaron la presencia de toxina botulínica tipo A en una muestra. El aislamiento y la confirmación de Clostridium botulinum permanecen pendientes.
La principal oficial de epidemiología, Miriam V. Ramos Colón, indicó que la investigación epidemiológica continúa activa. “Hemos identificado posibles factores de riesgos asociados a este tipo de infección; sin embargo, al momento no se ha confirmado la fuente de exposición. Como parte del proceso investigativo, se enviaron muestras adicionales a los CDC para análisis complementarios que permitirán esclarecer las circunstancias relacionadas con este caso”, explicó.
De acuerdo con el equipo médico a cargo, el paciente ha mostrado una evolución favorable y continúa bajo atención especializada.
El botulismo infantil es una enfermedad rara pero grave causada por una toxina producida por la bacteria Clostridium botulinum. Ocurre cuando las esporas de la bacteria llegan al intestino del bebé, germina y producen la toxina. Sus síntomas pueden incluir estreñimiento, dificultad para alimentarse o succionar, llanto débil o alterado, flacidez generalizada, disminución de actividad y dificultad respiratoria.
La condición afecta principalmente a menores de 12 meses y no se transmite de persona a persona. Entre las medidas de prevención se exhorta a no ofrecer miel a bebés menores de 12 meses, mantener limpios los utensilios y superficies que estén en contacto con alimentos para infantes, evitar el consumo de alimentos en mal estado o potencialmente contaminados; y buscar atención médica inmediata ante sospecha de síntomas asociados al botulismo.
Según datos de los CDC, cada año se reportan entre 200 y 300 casos de botulismo en Estados Unidos, y aproximadamente dos terceras partes corresponden a botulismo infantil.
Finalmente, el secretario de Salud reiteró su compromiso con la vigilancia de enfermedades de importancia para la salud pública y exhortó a la ciudadanía a mantenerse informada a través de los canales oficiales. Para más información sobre botulismo infantil y seguridad alimentaria, la ciudadanía puede acceder a los recursos educativos en www.salud.pr.gov/seguridad_alimentaria.



