Ante la crisis de agua que enfrenta la zona metropolitana de Puerto Rico, el ingeniero Carlos Pesquera informó que trabaja en la rehabilitación de cinco pozos que llevan años en desuso, con el objetivo de utilizarlos para suplir agua a las comunidades afectadas.
Inicialmente, la propuesta contemplaba la rehabilitación de 10 pozos, pero en esta primera etapa se trabajará con cinco. Estos deberán ser atendidos y cumplir con los permisos requeridos por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) antes de comenzar a operar.
Pesquera explicó que la meta es que los pozos estén rehabilitados en 30 días y que puedan comenzar a utilizarse en un periodo de 60 días.
“La meta es que en 30 días los pozos estén rehabilitados y en 60 días se espera que se puedan utilizar. La idea es que esta solución sea permanente. La Autoridad necesita de esos pozos para tener redundancia en la zona metropolitana. O sea, que esto no es una acción solamente para el periodo de sequía, sino que es para añadir ese recurso adicional a los abastos de agua disponibles para la región”, recalcó el ingeniero.
Por su parte, el fundador de Ciudadanos del Karso, Abel Vale, sostuvo que respalda el uso de los pozos como una alternativa a corto plazo, pero advirtió que no deben utilizarse como sustituto de la reparación de la infraestructura y la reducción de salideros.
“A corto plazo sí recomiendo el uso de los pozos, pero no como sustituto a resolver el problema de la incompetencia y de la pérdida de agua”, enfatizó Vale.
Según Vale, el Superacueducto pierde diariamente más de 200 millones de galones de agua por salideros, mientras la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados produce sobre 500 millones de galones.
“¿Por qué no reparamos y disminuimos los salideros a lo que debería ser un 20 o 17 por ciento como promedio en muchos lugares del mundo y nosotros andamos por el 60? Los lagos siguen bajando porque estamos sacando agua que se está perdiendo y no está llegando a la gente”, denunció.
Vale insistió en que el problema no responde únicamente a la falta de lluvia.
“Que esto no es una crisis de sequía. Sí hay una sequía, hay menos, ha llovido menos, pero lo que hay es una crisis de una incompetencia brutal”, afirmó.
El proyecto para rehabilitar los cinco pozos tendría un costo estimado de $10 millones, mientras el presupuesto disponible asciende a $9.6 millones. Actualmente, se afinan los detalles para que la Junta de Supervisión Fiscal autorice el uso de los fondos y puedan comenzar los trabajos de diseño.
