La propuesta legislativa presentada por el congresista republicano Morgan Griffith (Virginia), que busca limitar el derecho a la ciudadanía estadounidense por nacimiento en los territorios a partir del 1 de enero de 2027, reavivó el debate sobre la vulnerabilidad de la ciudadanía de los puertorriqueños.
El abogado constitucionalista Carlos Ramos calificó la iniciativa como “racista” y sostuvo que la propuesta expone la realidad política de Puerto Rico como territorio no incorporado de Estados Unidos.
“A mi juicio, ese régimen es despreciable en un sentido inhumano. Es un proyecto para recordarnos tanto a los puertorriqueños como a los habitantes de otros territorios que están en la órbita de los Estados Unidos lo que significa vivir bajo la territorialidad colonial que es Puerto Rico. ¿Y qué significa eso? Pues significa que nacer en Puerto Rico, desde una perspectiva constitucional, no es nacer en Estados Unidos; es nacer en un territorio cuya soberanía pertenece a Estados Unidos desde 1898”, expresó Ramos.
El licenciado explicó que la ciudadanía estadounidense de los puertorriqueños tiene una naturaleza estatutaria y no constitucional. Recordó que esa interpretación fue reafirmada recientemente por el Tribunal Supremo de Estados Unidos al distinguirla de la protección que ofrece la Enmienda 14 de la Constitución federal, la cual dispone que toda persona nacida en Estados Unidos y sujeta a su jurisdicción adquiere la ciudadanía por nacimiento.
Ramos insistió en que esa realidad jurídica demuestra la fragilidad de la ciudadanía estadounidense en Puerto Rico.
