Tras el asesinato del comerciante Félix Plaud y del abogado Luis Quiñones, perpetrados por William Noel Rivera Sánchez, de 45 años, quien posteriormente se suicidó, profesionales evalúan la salud mental de la población puertorriqueña y alertaron sobre los riesgos de normalizar la violencia y justificar la justicia por cuenta propia.
La psicóloga Elba Rabell explicó que cometer un asesinato no necesariamente está relacionado con una condición de salud mental y planteó que la venganza por una supuesta traición pudo ser el móvil de las acciones de Rivera Sánchez.
“Las estadísticas reflejan que las personas que tienen algún trastorno no tienden a ser violentas, el porciento es el mínimo. Pudo ser que aquí había un sentido de hombría, decepción, no confiar en el sistema o como se estaban llevando a cabo los procesos, por lo que esa persona pudo haber sentido que para poder reivindicar su poder era a través de la violencia”, explicó Rabell.
Por su parte, la licenciada Rosa Vázquez advirtió que los asesinatos premeditados no deben confundirse con crímenes cometidos en un arrebato de cólera y expresó preocupación por la posibilidad de que se normalice tomar la justicia en las propias manos.
“Aquí no hay un arrebato de cólera, aquí vemos dos asesinatos premeditados, y eso me preocupa mucho. Me preocupa que empecemos a tomar, como dice el compañero, la justicia en nuestras manos”, expresó Vázquez, quien también sostuvo que el sistema judicial no le falló a Rivera Sánchez.
“El volvió a aplicar una segunda demanda en junio de este año, que no había pasado nada porque no habían emplazado y la responsabilidad de emplazar cae sobre el demandante, o sea el mismo. Así que honestamente hay casos en los que el sistema falla pero en este caso no creo que haya sido así”, agregó.
Mientras tanto, el director de la Asociación de Justicia Criminal, Jorge Suárez, instó a la ciudadanía a no normalizar la violencia y señaló la importancia de que las autoridades culminen la investigación para evitar transmitir el mensaje de que la solución a los conflictos es tomar la justicia por cuenta propia.
Finalmente, Suárez sostuvo que en el caso tuvo que incidir un factor de presión ulterior que las autoridades deben identificar.
