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Mientras el futuro del secretario de Corrección y Rehabilitación, Francisco Quiñones Rivera penda de un hilo tras recibir cuatro querellas en su contra por un patrón de acoso laboral, hostigamiento sexual y abuso de la autoridad, hoy, martes, una de las querellantes rompió el silencio en el Calentón.
La exayudante del secretario de Corrección indicó en una entrevista en exclusiva para Radio Isla 1320 que Quinones Rivera trataba a las personas de manera “hostil, sin límites y menosprecia la capacidad de las personas”.
“En presencia mía ocurrió un acto en una institución que evidencia [las descripciones antes mencionadas] (…) Las querellas consisten en un patrón de maltrato laboral, hostigamiento y acoso laboral ”, expuso la querellante.
Ejemplificó: “Esta persona me levantaba la voz, me manoteaba; cuando le presentaba documentos que no eran redactados por mi, en dos ocasiones los lanzó hacia mi cara y el incidente mayor fue el 10 de noviembre, en el cual esta persona invade mi espacio y me señala el rostro. No hubo contacto físico porque di un paso hacia atrás”.
En otras ocasiones, la exayudante relató que fue amedrentada por allegados del secretario de Corrección para que regresara a su cargo o habrían consecuencias con el teniente Cabanas quien es su pareja, y trabaja en el Departamento de Corrección.
“Antes de yo presentar mi renuncia, cuando sucedió el evento, personal allegado al secretario se comunicó conmigo y me indicó que regresara a trabajar, y me dieron hasta el 15 de noviembre para que regresara. Me dijo que si yo decía amar y querer a cierta persona que lo pensara porque sino la persona iba a ser escrachada de una”, relató la demandante.
A pesar de las distintas incidencias entre las partes, la presunta perjudicada afirmó que no conoce a las demás demandantes ni ha compartido experiencias con ellas. Añadió que, durante los incidentes, no expresó su incomodidad al secretario por temor a represalias.
“En su oficina, en varias ocasiones, él me indicó si yo no quería ser la primera dama de corrección. Según se establece en la querella hubo otro acercamiento verbal. No le dejaba saber mi incomodidad por temor a las represalias que él pueda tener hacia mí’, sostuvo.
En conclusión, la implicada sostuvo que el Departamento de Corrección está dividido en bandos y que la defensa de la presidenta de la Unión de Trabajadores responde a una estrategia del secretario para desacreditar, invalidar y restarle credibilidad a la presunta victimaria.
