La siembra de nubes no es un método efectivo ni recomendado para Puerto Rico ante la sequía que enfrenta el país, según el exmiembro del Comité de Sequía, Pablo Menéndez.
Menéndez explicó que este método depende de porcentajes, probabilidades y estadísticas, por lo que resulta sumamente difícil garantizar que la precipitación ocurra sobre las zonas de captación de agua de la Isla.
“Controlar el tiro al dardo para que la nube descargue sobre la zona de captación es extremadamente complicado”, sostuvo el profesor.
Según Menéndez, en lugares con extensas zonas de captación, como el Amazonas, Texas o Mississippi, existe un mayor margen de error. “Si fallaste un poquito, como quiera va a caer precipitación, pero en el caso de Puerto Rico eso no es así de fácil”, explicó.
El científico recalcó que la siembra de nubes requiere un complejo proceso de coordinación y que existen factores, como la dirección y velocidad del viento, que no pueden controlarse.
Aunque el método fue utilizado durante la sequía que afectó a Puerto Rico en 2015, Menéndez aseguró que “el Comité de Sequía desaconsejó” su implementación en la Isla.
“No funcionó. No podemos decir que fue efectivo”, afirmó.
Las declaraciones surgen luego de que el ingeniero Carlos Pesquera se reuniera ayer en La Fortaleza con el presidente de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), Luis González Delgado, para discutir alternativas ante la sequía que enfrenta Puerto Rico. Tras el encuentro, la siembra de nubes fue planteada como una solución.
“La idea de ese esfuerzo es complementar otras iniciativas que está tomando el gobierno. Esto no funciona a menos que haya humedad, así que esto no crea nube donde no las hay, sino que esto lo que hace es estimular a la humedad existente para que cree lluvia principalmente en los embalses afectados”, dijo PPesquera a los medios de comubicación.
