La Asociación de Profesionales y Proveedores de Servicios de Terapia (APPST) denunciaron hoy, miércoles, que a menos de 24 horas del comienzo del nuevo año escolar, miles de estudiantes del Programa de Educación Especial podrían enfrentar un inicio lleno de incertidumbre como consecuencia de las fallas del nuevo sistema ERP del Gobierno de Puerto Rico, implementado para procesar los pagos a los proveedores de servicios.
Indicaron que aunque entre la tarde de ayer y la mañana de hoy comenzaron a reflejarse algunos pagos, estos continúan saliendo de manera limitada, lo que a su juicio evidencia que el nuevo sistema no respondió como debía para procesar el volumen de transacciones del Gobierno.
Según la información discutida con funcionarios durante las pasadas semanas, las facturas fueron procesadas oportunamente por el Programa de Remedio Provisional. Sin embargo, el sistema ERP obligó a regresar facturas que ya estaban aprobadas al estado de “pendiente de aprobación”, procesarlas nuevamente una por una y reenviarlas al área de Finanzas para lograr completar los desembolsos.
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“Los hechos hablan por sí solos. Un sistema que obliga a rehacer manualmente cientos de transacciones demuestra que todavía no estaba listo para operar a la magnitud que exige el Gobierno de Puerto Rico.
La APPST ha recibido comunicaciones de proveedores que informan que, al no haber recibido los pagos que les corresponden, no cuentan con el capital para comenzar los servicios en el inicio del semestre escolar.
Esta realidad es consecuencia de una crisis que se ha venido acumulando durante años.
Luego de once años sin una actualización significativa de las tarifas, mientras aumentan constantemente los costos de nómina, combustible, renta, seguros, materiales y demás gastos operacionales, los proveedores ya no tienen la capacidad económica que históricamente les permitía sostener los servicios mientras el Gobierno se atrasaba en los pagos.
Ese margen desapareció. Hoy muchos proveedores sobreviven pago a pago.
La preocupación aumenta aún más por la incertidumbre relacionada con el inicio de clases y las posibles modificaciones operacionales que puedan surgir por la situación del servicio de agua en distintas regiones del país. Cualquier reducción de horarios o interrupción en la jornada escolar impactará directamente la prestación de las terapias para miles de estudiantes.
Para estos niños, las terapias no son un servicio opcional.
Son esenciales para desarrollar su comunicación, movilidad, aprendizaje, conducta, independencia y calidad de vida. En muchos casos, estas intervenciones son indispensables para fortalecer funciones motoras, desarrollar destrezas para alimentarse de manera segura y lograr avances que les permitan desenvolverse con mayor autonomía.
Cada día sin terapia puede representar una regresión en el desarrollo de un niño y la pérdida de avances que tomaron meses o incluso años alcanzar.
La APPST expresó, además, una profunda preocupación sobre lo que puede representar este nuevo sistema de pagos para el resto del año escolar.
Si durante las primeras semanas de implementación el sistema ya provocó atrasos de esta magnitud, ¿qué pueden esperar los miles de proveedores durante el resto del semestre?
La Asociación advirtió que, a diferencia de años anteriores, los proveedores ya no tienen la capacidad financiera para continuar absorbiendo atrasos prolongados.
Históricamente los proveedores mantuvieron los servicios aun cuando el Gobierno se atrasaba en los pagos. Esa realidad terminó. Hoy el sector está económicamente asfixiado y no puede seguir financiando con recursos propios las deficiencias del sistema gubernamental.
La APPST hizo un llamado urgente a la gobernadora de Puerto Rico para intervenir inmediatamente y garantizar que el sistema ERP funcione con la estabilidad y eficiencia que requiere un servicio esencial como la Educación Especial.
Asimismo, solicitó al Departamento de Educación que cualquier decisión relacionada con el funcionamiento de las escuelas considere el impacto directo que tendrá sobre los estudiantes que reciben terapias dentro del horario escolar.
La Educación Especial no puede depender de un sistema que todavía demuestra fallas en su funcionamiento. Cuando un sistema de pagos falla, no solamente se afectan los proveedores. Se afecta el desarrollo, la estabilidad y el futuro de miles de niños puertorriqueños.
Cuando falla el sistema, quienes verdaderamente pagan el precio son los niños de Educación Especial“, lee el comunicado enviado a días de que el secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés, asegurara que estaba todo listo para iniciar.
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