Sergio Pérez califica su tiempo en Red Bull como “el peor trabajo de la F1”
El piloto mexicano señaló que el propio jefe del equipo, Christian Horner, reconoció que el proyecto estaba construido en torno a Max Verstappen
Tras cuatro temporadas en Red Bull Racing y seis victorias en Grandes Premios que contribuyeron directamente a los títulos de constructores de 2022 y 2023, Sergio Pérez habló con franqueza sobre lo que describió como un entorno marcado por el favoritismo desde el primer día.
El piloto mexicano señaló que el propio jefe del equipo, Christian Horner, reconoció que el proyecto estaba construido en torno a Max Verstappen. Pérez describió una dinámica de garaje “sin salida”: si vencía a Verstappen, el resultado era problemático; si quedaba por detrás, también.
El mexicano añadió que las actualizaciones técnicas parecían favorecer sistemáticamente a su compañero. Como ejemplo, recordó el GP de Azerbaiyán 2024, cuando lideró las prácticas, pero tras un accidente quedó fuera de carrera y no volvió a recibir el nuevo piso aerodinámico que había probado ese fin de semana.
A pesar de las frustraciones —incluida la decisión de postergar una crisis familiar para cumplir con sesiones de simulador en Qatar—, Pérez elogió el talento de Verstappen y aseguró que afronta su futuro con energía renovada, rumbo a Cadillac Formula 1 Team en 2026.
Checo cuando le pidieron que hablara con un psicólogo (🤡) le pidió reprogramar la sesión y le llega un recibo a Red Bull por 6mil libras.
Checo: “Se lo puedes mandar a Helmut por fa? Él lo va a pagar.”
Y cuando le preguntó cómo le había ido le dijo “Perfecto.” 😭 pic.twitter.com/wwyxRD0FGt
— Marie🌸 (@ma_fe79) January 5, 2026
Las declaraciones de Sergio Pérez reabren el debate sobre uno de los roles más complejos del automovilismo moderno: ser compañero del piloto número uno en un equipo dominante. En Red Bull, la hegemonía de Verstappen —construida a base de títulos y un estilo de manejo muy específico— habría condicionado el desarrollo del monoplaza y la toma de decisiones internas, dejando a Pérez en una posición de exigencia permanente.
El mexicano explicó que el equilibrio era imposible: competir de tú a tú con Verstappen desafiaba el orden interno, mientras que aceptar un papel secundario conllevaba críticas por rendimiento. Esa tensión, según Pérez, se reflejaba incluso en la evolución del coche, con piezas que se adaptaban mejor al estilo de su compañero y no siempre a sus necesidades.
El episodio de Bakú 2024 se convirtió en un símbolo de esa frustración. Tras mostrar un ritmo competitivo en prácticas, un accidente cambió el curso del fin de semana y, de acuerdo con el piloto, marcó el final de su acceso a ciertas mejoras clave. A ello se sumaron sacrificios personales, como priorizar compromisos profesionales en momentos familiares delicados, lo que terminó por pasar factura emocional.
Pese a todo, Pérez fue enfático en reconocer la calidad excepcional de Verstappen y en subrayar que sus críticas no buscan desmerecerlo, sino visibilizar las dificultades estructurales de su rol. Con la mirada puesta en Cadillac en 2026, el piloto aseguró sentirse “recargado” y motivado para asumir un nuevo desafío, esta vez en un proyecto donde espera tener mayor margen de influencia y liderazgo.
Su testimonio aporta una mirada poco habitual desde dentro del paddock y confirma que, incluso en los equipos más exitosos, el éxito colectivo no siempre garantiza equilibrio interno.
The debut duo 🤩 pic.twitter.com/otVvSg1GWT
— Cadillac Formula 1 Team (@Cadillac_F1) December 11, 2025



