
La exsecretaria del Departamento de Asuntos al Consumidor (DACO) Valerie Rodríguez Erazo, indicó que en el gobierno urge una legislatura que establezca un sistema de méritos para empleados que ocupan los puestos de confianza en el gobierno.
Según la licenciada, los puestos de confianza son los mejor remunerados. No obstante, alegó que las personas nombradas carecen de la capacidad necesaria para desempeñar las funciones.
“En este caso, esta empleada [de confianza] estaba ganando $6,200 dólares al mes y no tenía ni bachillerato. O sea, yo tengo empleados, abogados en DACO, que dejan el pellejo y que no ganan eso”, puntualizó.
El debate surgió luego de que la empleada del DACO Hilda Ortega Álamo, presentara una demanda contra Rodríguez Erazo por alegado discrimen por impedimento, represalias, difamación y abuso de autoridad.
Según la demanda, Ortega Álamo sostiene que, tras someterse a una cirugía de tobillo, solicitó como acomodo razonable poder trabajar de manera remota. Sin embargo, alega que esa petición le fue denegada durante varios meses.
Sobre el particular, Rodríguez Erazo respondió: “… yo pensaba que ella no tenía la capacidad para el puesto donde Fortaleza la puso. El secretario de Gobernación, por cartas le apruebó a ella trabajar de manera remota. A mi juicio no procedía porque no cumplía con la ley de trabajo remoto. Yo pedí hacer una evaluación y como yo no se lo otorgaba, ahí es que entonces él envía una carta autorizándola, citando la orden ejecutiva que todos conocemos que le da estos poderes increíbles. Al secretario de gobernación, y ahí es donde él la aprueba y la extiende”, explicó.
Finalmente, la exsecretaria del DACO afirmó que cada vez que intentó reasignar funciones a la empleada, la Secretaría de la Gobernación intervenía. Incluso, sostuvo que el entonces secretario de la Gobernación autorizó por carta una extensión de trabajo remoto, pese a que, según alegó, la evaluación de la agencia concluía que no cumplía con los requisitos.



