El armero Víctor González levantó dudas sobre la nueva determinación del Tribunal Supremo, que estableció que el consumo o la posesión de cannabis no constituye un motivo automático para privar a un ciudadano de su derecho constitucional a tener una licencia de portación de armas.
González explicó que los armeros no pueden otorgar la licencia si, durante el proceso de solicitud, la persona declara en el formulario que consume cannabis de manera recreativa.
“En el caso de las armerías, todavía el gobierno federal ATF no ha cambiado el formulario para entregar armas. Y en ese formulario, una de las preguntas es si usted es usuario ilegal de alguna droga, estimulante, que sea una sustancia prohibida. También, hace una salvedad que dice que se reconoce que hay estados que han legalizado el uso medicinal o recreacional del cannabis, pero a nivel federal se mantiene como una droga prohibida”, destacó González.
“La persona puede sacar la licencia de arma, pero lo que el armero no puede hacer, es si la persona en el documento pone que es usuario (…) la persona puede tener licencia, pero no puede tener el arma. O sea, no puede tener el arma a través de un traspaso donde medie la forma federal. Para obtener el arma la persona tendría que mentir en el formulario y decir yo no compro”, dijo el armero mientras aclaró que mentir en un documento federal conlleva penalidades de cárcel y económica.
Al momento, la Policía y el Departamento de Justicia de Puerto Rico cambiarán los ordenamientos para poder otorgar las licencias.



