
Madre narra odisea con su hijo bajo Educación Especial
A 23 días del inicio de clases el menor no cuenta con servicio de terapias, transporte, ni educación desde su llegada de los Estados Unidos
La madre de un menor de 15 años de Educación Especial, Debbie Laureano, denunció hoy, viernes, en Pega’os en la Mañana, que su hijo aún no cuenta con las terapias, el transporte ni una ubicación escolar para recibir los servicios que necesita, a 23 días del inicio oficial de clases pautado por el Departamento de Educación (DE).
Laureano indicó que sostuvo reuniones con el secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés, y con Dalila Figueroa para discutir las querellas administrativas que aún no han sido atendidas. Sin embargo, aseguró que no ha recibido respuestas que demuestren acciones concretas ante sus reclamos.
“Mi hijo está en mi casa. Esto viene pasando desde que llegamos de Estados Unidos. Hemos tenido este tropiezo de que el menor no puede ir a la escuela en agosto. Se han hecho varias denuncias sobre eso. Inclusive tengo una intercesora, la señora Warren, que ha estado mano a mano conmigo, se ha contactado con ellos personalmente, hemos hecho gestiones y nada pasa, todo sigue igual, lo peor. Inclusive el menor me lo dieron de baja de la escuela vocacional de Costa Rica, sin yo haberlo firmado”, dijo la encargada.
Al momento, mientra Laureano es hospitalizada y es también es la asistente del menor y no ha recibido paga, la madre destacó que el estudiante no ha iniciado clases porque los salones de la nueva escuela en la que fue matriculado no cuenta con las facilidades ni estructura que necesitan los niños de Educación Especial.
“Se buscó otra ubicación, nos reunimos inclusive con facilitadores, el director escolar de la otra escuela, y todo quedó en minutas. ¿Qué pasa? La ubicación que me ofrecieron al menor, porque el menor tiene autismo, epilepsia, deficiencia del factor 5, factor 7, no puede exponerse al calor porque le puede dar el punto de derrame y punto de infarto, tiene que estar climatizado los salones. Cuando voy a esta ubicación, pues no está apta para el menor”, sostuvo.
Según denuncias de encargados de menores de Educación Especial, el caso de Laureano no es aislado, sino que refleja la realidad que enfrentan muchas madres y menores con diversidad funcional en Puerto Rico.



