El alcalde de San Juan, Miguel Romero, hizo un llamado hoy, lunes, a las autoridades federales respecto a la manera en que realizan sus intervenciones sobre la comunidad de inmigrantes, las cuales tuvieron lugar este pasado fin de semana en sectores de Santurce y Barrio Obrero.
Romero Lugo destacó que instruyó a las autoridades municipales y funcionarios de la ciudad capital a no participar en estas redadas.
“Ante las nuevas intervenciones realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) este fin de semana en comunidades de San Juan, reitero la posición que expresé desde el 26 de enero del 2025: nuestra comunidad inmigrante merece respeto, dignidad y un trato humano. Como alcalde, expreso mi solidaridad con las familias que hoy viven momentos de angustia e incertidumbre.
La autoridad para hacer cumplir las leyes migratorias no constituye una autorización para intimidar comunidades ni para atropellar los derechos de las personas. Rechazo cualquier actuación que implique amenazas, uso injustificado de la fuerza o trato degradante. Las denuncias sobre lo ocurrido este fin de semana requieren explicaciones claras y una investigación seria por las autoridades competentes.
Mi instrucción a la Policía Municipal y a las dependencias del Municipio de San Juan es clara: no participarán ni prestarán apoyo a estos operativos de control migratorio. Nuestra responsabilidad es proteger la vida, atender emergencias y velar por la seguridad de todas las personas en nuestra ciudad.
Exijo a las autoridades federales que sus intervenciones se conduzcan con estricto respeto a los derechos constitucionales y al debido proceso de ley. Toda persona merece un trato digno, independientemente de su nacionalidad o condición migratoria. Igualmente, rechazo que se intimide a quienes observan o documentan pacíficamente actuaciones oficiales sin obstaculizar la labor de los agentes.
Desde nuestra administración, reforzaremos los esfuerzos de orientación y asistencia a través de la Oficina de Ayuda al Inmigrante y la coordinación con organizaciones comunitarias y profesionales del derecho. Las familias afectadas deben saber que pueden acudir al municipio para recibir orientación y apoyo dentro de nuestras facultades legales. La comunidad inmigrante es parte de San Juan. Sus familias, su trabajo y sus aportaciones forman parte de nuestra vida cotidiana y del desarrollo de nuestra ciudad. No podemos permitir que el miedo se convierta en la rutina de comunidades enteras. En el Municipio actuaremos con compasión, responsabilidad y determinación en defensa de la dignidad y los derechos de quienes viven en San Juan“, escribió en sus redes sociales el ejecutivo municipal.



