
Asociación de Maestros reafirma su reclamo de justicia para el magisterio puertorriqueño
La organización magisterial insistió en que reconocer el valor de las maestras y maestros exige atender con urgencia sus condiciones salariales, laborales y de retiro
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores, la Asociación de Maestros de Puerto Rico (AMPR) y su Local Sindical reafirmaron su compromiso con la defensa de los derechos laborales, profesionales y humanos del magisterio activo y retirado, al tiempo que reclamaron acción concreta ante los asuntos que continúan afectando a miles de maestras y maestros en el país.
El presidente de la AMPR, Prof. Víctor M. Bonilla Sánchez, destacó que esta fecha debe servir para reconocer la aportación de la clase trabajadora, y al mismo tiempo, mirar con seriedad las condiciones de quienes sostienen servicios esenciales como la educación pública.
“El magisterio puertorriqueño es parte fundamental de la fuerza laboral que sostiene al país. Cada día, nuestras maestras y maestros educan, forman, acompañan y construyen futuro, muchas veces enfrentando condiciones que requieren atención urgente. Reconocer su valor implica mucho más que palabras; requiere voluntad, acción y decisiones responsables”, expresó Bonilla Sánchez.
El líder magisterial sostuvo que la educación pública se sostiene con el trabajo de miles de educadores que merecen respeto, estabilidad, condiciones justas y una compensación digna.
“Desde la AMPR continuaremos defendiendo el derecho del magisterio a ejercer su profesión con dignidad y el derecho de nuestro país a una educación pública de excelencia. Esa ha sido nuestra trayectoria por más de un siglo y continúa siendo nuestra responsabilidad histórica”, añadió.
Por su parte, el secretario general de la Local Sindical de la AMPR, Prof. Ángel Javier Pérez Hernández, afirmó que el 1 de mayo también obliga a fiscalizar las deudas pendientes con el magisterio y a exigir respuestas claras del gobierno, el Departamento de Educación y todos los componentes llamados a atender estos reclamos.
“El magisterio ha esperado demasiado por justicia. En este Día Internacional de los Trabajadores, levantamos nuevamente nuestra voz para reclamar el pago de la Carrera Magisterial, salarios dignos para los maestros activos, un presupuesto justo para las escuelas públicas, la recuperación de derechos y beneficios, la protección del poder adquisitivo de las pensiones y el rechazo a toda política que abra la puerta a la privatización de nuestras escuelas”, puntualizó Pérez Hernández.
El secretario general subrayó que estos reclamos constituyen asuntos de justicia laboral y de responsabilidad pública, dirigidos a reconocer con dignidad la labor esencial del magisterio puertorriqueño. “Hablar de una educación de calidad para el país exige atender con seriedad las condiciones de quienes la hacen posible. Cada reclamo del magisterio tiene un impacto directo en la escuela, en los estudiantes y en las comunidades. Atender las necesidades de nuestras maestras y maestros es atender el futuro del país”, sostuvo.
Como parte de esta conmemoración, maestros activos de la AMPR realizaron, previo al inicio de la jornada escolar, una manifestación simbólica en San Juan para visibilizar los reclamos pendientes del magisterio puertorriqueño. La acción permitió reafirmar, desde la voz del propio magisterio, que los reclamos pendientes constituyen condiciones indispensables para fortalecer la escuela pública y reconocer con justicia a quienes la sostienen diariamente.
La AMPR reiteró que continuará utilizando todos los foros disponibles para defender al magisterio activo y retirado, impulsar medidas de justicia económica, fiscalizar las decisiones que afecten la escuela pública y exigir que se atiendan con urgencia los reclamos históricos de la clase magisterial.
“Este 1 de mayo reconocemos la lucha de toda la clase trabajadora y reafirmamos que la lucha del magisterio también es una lucha por Puerto Rico. La educación pública se sostiene con el trabajo de miles de maestras y maestros. Atender sus necesidades es una responsabilidad impostergable”, concluyó Bonilla Sánchez.



