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El 24 de marzo, la presidenta de la Asociación de Restaurantes de Puerto Rico (ASORE), Sonia Navarro, sometió una carta en el queu solicitó la eliminación del Impuesto sobre Ventas y Uso (IVU) en alimentos por un periodo de 60 a 90 días, así como la suspensión de la “crudita”, como medida de alivio para los comercios del país.
La petición de una dispensa a La Fortaleza surge ante el aumento en cierres de negocios y declaraciones de quiebra en el sector comercial en Puerto Rico.
“Hay alrededor de 24 establecimientos en lo que va de año, pero eso es lo que se reporta, porque hay personas que cierran su negocio y no se van a quiebra. (…) vamos para atrás, hay estadísticas que nos demuestran que prácticamente todos los meses hay negocios que están, verdad, reportándose en quiebra y esto incluye esa parte de las presiones económicas, una electricidad más cara, un alimento, insumos más costosos, recordemos que todo es isla, así que todos pagamos un arbitrio desde que llega al muelle”, dijo la presidenta.
Navarro explicó que el impuesto al inventario es un cargo que tiene gran efecto económico en los comercios de la isla y explicó: “El impuesto al inventario nos afecta directamente, no es un inventario que podemos tener ahí semanas, porque es comida, así que aparece de alguna forma más rápida. el combustible más caro por factores globales en el conflicto, esto nos afecta directamente, los restaurantes el 99 % se maneja desde el gas, así que esto nos está afectando directamente, lo que viene por distribución ya tiene un 40, un 60 porciento por arriba en costo, así que todo eso se transmite, que nos afecta a consumidores, a todos, porque todos en algún momento somos consumidores de la industria”.
Finalmente, la presidenta aseguró que la dispensa del IVU y la propuesta de eliminar la crudita podría tener un impacto que podría beneficiar a todos los consumidores, pero esencialmente a los dueños de negocios que sus operaciones dependen de derivados del petróleo.
