A casi seis semanas de que se registrara un doble terremoto en Venezuela, médicos que llegaron al país suramericano desde Puerto Rico describieron la crítica situación que enfrentan los damnificados tanto a nivel de salud mental, como a nivel de salubridad.
El doctor y exsecretario del Departamento de Salud Carlos Mellado, quien pisó tierra venezolana como parte de una iniciativa auspiciada por el Colegio de Médico Cirujanos, afirmó que ha presenciado afecciones como conjuntivitis, sarna humana y cólera. No obstante, advirtió que podrían presentarse casos de leptospirosis y otras enfermedades asociadas a las picaduras de mosquitos.
Asimismo, cuando se le preguntó sobre la posibilidad de encontrar a personas vivas, afirmó en Hora Exacta que “está difícil. La semana pasada, anterior a nosotros del viaje, encontraron 24 personas, porque es que se forman como unos sótanos, donde quizás ellos tengan acceso a agua y eso, pero es bien improbable“.
“Irónicamente, yo no quiero ser injusto en lo que voy a decir porque yo no corrí La Guaira completa, pero por lo menos, ya yo he ido dos veces, en la parte donde yo he estado, yo no he visto ayuda de nadie. Esa gente tiene que pagar por la grúa 900 dólares diarios. O sea, como se supone que el mundo hubiese respondido a algo como esto por nuestros hermanos venezolanos, esa respuesta, esa reciprocidad, no la vi como en Haití, no la vi. O sea, y puede que sea injusto, porque te digo La Guaira es grande, pero por lo menos en los sitios donde yo estuve, en las cuatro semanas que llevo yendo a Venezuela, no he visto una gran ayuda“, agregó.
Por su parte, el especialista en emergencias médicas Zoilo López describió la escena como una en la que pareciera haber caído un misil. Sin embargo, destacó la amenidad con la que lo han recibido en el país suramericano.
“La situación allí es muy difícil. […] Aquello parece como si un misil enorme hubiese caído allí […] la destrucción allí es casi total. Los edificios que se quedaron de pie no se pueden utilizar porque están fracturados. Y tú ves los edificios enormes, ‘pero ese edificio se ve bien’… No, no se puede vivir allí. Están viviendo en casetas, todavía hay búsqueda de cadáveres. La situación se ha tornado bien difícil porque no tienen mucha maquinaria para bregar con eso. Además, al principio no se puede usar la maquinaria porque si hay personas vivas, esa maquinaria puede lesionar al que está vivo o acabar con la vida del lesionado“, indicó.
Mientras tanto, el psiquiatra Nathanael García reflexionó, desde el campo de la salud mental, cómo los venezolanos recuerdan cada tarde el momento de los temblores, puesto que, afirmó, cerca de las seis de la tarde hay una ansiedad colectiva, justo en la hora en la que se suscitaron los hechos el pasado 24 de junio.
“En estos momentos, el dolor que siente el pueblo venezolano y todos haciéndose solidarios es crítica. Ellos te reciben de una manera increíble, una sonrisa, porque son resilientes. Pero al caer a las seis de la tarde, hora en que suceden los eventos, pues es colectivo esa ansiedad, tensión, ese PTSD, el rememorar los momentos trágicos. Estaba contando ahora al llegar que tuve la oportunidad de consultar a par de niños, y estos niños tienen un vocabulario exquisito. Me decían ‘fíjese, señor de la barba, cuando sucedió el evento […] yo veía las piernas de mi abuela y la gente cayendo y todo temblando, y yo no podía salvar a mi hermana’, y es desgarrador la manera en que niños están afrontando esta situación“, narró.
Precisamente hoy, martes, el Departamento de Estado de Puerto Rico continuaría con el envío de ayuda humanitaria a Venezuela. Igualmente, organizaciones como Fundación Mochileando, Casa Venezuela Puerto Rico y Cáritas Puerto Rico continúan recolectando ayuda.
