Ante cambios propuestos por el Negociado del Censo de Estados Unidos para el Censo 2030, la iniciativa PRCuenta hace un llamado a los ciudadanos, municipios, empresas, investigadores, oficiales electos y organizaciones comunitarias y todos los sectores a participar en el proceso de comentarios públicos y exigir una evaluación específica de sus consecuencias para Puerto Rico.
Los cambios afectarían como los puertorriqueños cuentan en el Censo, esto incide en la distribución de fondos federales e impacta la calidad de la información que Puerto Rico necesita para planificar servicios de salud, educación, vivienda, infraestructura, recuperación tras desastres y hasta designar los distritos electorales, entre otros. Los datos censales sustentan las decisiones sobre recursos públicos durante la próxima década.
“El censo afecta decisiones muy concretas: dónde hacen falta servicios, qué comunidades necesitan mayor inversión y cómo justificamos nuestras necesidades ante el Gobierno federal. El no ser contados puede tener impactos irreparables a la economía de Puerto Puerto Rico por más de una década”, expresó Lorena Molina-Irizarry, pasada Asesora Senior para Puerto Rico en el Negociado del Censo en Washington DC y quien lideró el Territorial Data Gap Committee de Casa Blanca en la administración pasada.
La propuesta, publicada el 10 de septiembre, modificaría los criterios para determinar dónde se cuenta a una persona y prohibiría preguntas sobre raza y etnicidad en el cuestionario– incluyendo el encasillado para “puertorriqueño”. También contempla cambios al tratamiento de ciertas personas no ciudadanas para la distribución de escaños en la cámara de representantes del congreso de los Estados Unidos.
“Los datos del censo federal son la base para la asignación de miles de millones de dólares en fondos federales para Puerto Rico. Cualquier cambio que afecte el conteo poblacional del censo tendrá un impacto directo en los servicios esenciales de nuestra gente”, señaló la Lcda. Ataveyra Medina Hernández, Codirectora Ejecutiva de Espacios Abiertos.
Aunque Puerto Rico no participa en la distribución de escaños para la Cámara de representantes a nivel federal, afectaría a los 5.8 millones de puertorriqueños en la diáspora y cómo se redistribuyen los distritos y mapas electorales en Puerto Rico. La iniciativa subrayó que el país necesita claridad sobre cómo las disposiciones afectarían su conteo y sus estadísticas.
Preocupaciones particulares para Puerto Rico
- El uso de récords contributivos como evidencia de residencia. Muchos residentes de Puerto Rico presentan sus planillas ante Hacienda y no tienen obligación de presentar una planilla federal por sus ingresos de fuentes puertorriqueñas. La iniciativa solicita que el Negociado explique cómo consideraría los récords locales y cómo contaría a quienes no aparecen en esos sistemas.
- Las diferencias entre la dirección postal y el lugar donde vive una persona. Los apartados postales, las rutas rurales y otras particularidades de las direcciones requieren métodos que permitan localizar correctamente los hogares.
- La movilidad entre Puerto Rico y los estados. Determinar la residencia según los días transcurridos entre el 3 de enero y el 1 de abril requiere reglas claras para estudiantes, cuidadores, pacientes y familias que dividen su tiempo entre distintos lugares.
- La pérdida de información sobre identidad racial y origen puertorriqueño. Eliminar estas preguntas imposibilita identificar a nuestra gente como “puertorriqueños” y reduciría la información disponible para estudiar desigualdades e identificar a la población de origen puertorriqueño en los estados mediante el censo decenal.
“Estas medidas harían a ciertas comunidades invisibles. Las estimaciones varían un poco, pero todos los estudios han encontrado que existe una economía informal relativamente grande en Puerto Rico. Muchos de los participantes en programas de bienestar social trabajan de manera informal. En el caso del mercado laboral en mi estudio encontramos que en comunidades de bajos ingresos de San Juan existe una diferencia amplia (28 puntos porcentuales en comparación) con el porcentaje que reportó estar empleado (en la Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico, PRCS por sus siglas en inglés)”, dijo el Dr. José Caraballo Cueto, Economista
Llamado a la participación pública
La iniciativa exhortó al Gobierno de Puerto Rico, los 78 municipios y las instituciones del país a presentar comentarios que documenten sus necesidades y expliquen cómo utilizan los datos censales.
“Los datos no son un lujo académico. Son lo que nos permite decidir cuánto podemos gastar sin dejarle la cuenta a nuestros hijos, y en qué sectores vale la pena invertir. La evidencia empírica es la única forma de ver con claridad dónde estamos y actuar a partir de nuestras realidades, no de lo que suponemos.” dijo Rosanna Torres, presidenta del Centro para una Nueva Economía (CNE).
La iniciativa pide al Negociado del Censo federal que aclare la aplicación de la regla propuesta a Puerto Rico y su impacto, evalúe la cobertura y calidad de los récords administrativos para el territorio, preserve los métodos de verificación en el campo y mantenga información demográfica para las comunidades. También reclamó oportunidades significativas de participación en español.
Las personas y organizaciones pueden someter comentarios hasta el 2 de noviembre de 2026 en www.regulations.gov, buscando el expediente USBC-2026-0628 y seleccionando la opción “Comment”. Se recomienda incluir ejemplos concretos de cómo los datos del censo apoyan decisiones en su municipio, comunidad o sector. La plantilla/borrador para emitir comentarios está disponible en prcuenta.com.
