La ultraderecha logra una victoria histórica en Alemania y sacude el equilibrio político europeo

Alternativa para Alemania obtuvo cerca del 44 % de los votos en Sajonia-Anhalt, pero necesitará aliados para gobernar; el resultado debilita al canciller Friedrich Merz y amenaza la unidad europea en torno a Ucrania, la inmigración y las relaciones con Rusia

La formación ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo una victoria histórica en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, al este del país, un resultado que altera el panorama político alemán y podría generar repercusiones en la Unión Europea y en las relaciones de Occidente con Rusia.

Aunque no se trató de una elección nacional, la magnitud del triunfo convirtió la votación en un referéndum sobre la gestión del canciller Friedrich Merz y sobre el descontento de una parte del electorado con los partidos tradicionales.

AfD consiguió cerca del 44 % de los votos y 39 de los 83 escaños del Parlamento regional. La cifra representa más del doble del apoyo que recibió en las elecciones de 2021, pero deja a la organización a tres escaños de la mayoría absoluta necesaria para gobernar en solitario.

La Unión Demócrata Cristiana (CDU), partido de Merz, quedó en un distante segundo lugar y sufrió su peor resultado en décadas. El canciller reconoció que la derrota estremeció a su formación, aunque descartó renunciar y aseguró que mantendrá sus reformas económicas y su respaldo a Ucrania.

El candidato de AfD en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, intentará ahora formar el primer gobierno regional encabezado por la ultraderecha en Alemania desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Para lograrlo, necesitará el respaldo de otros partidos o convencer individualmente a legisladores conservadores.

La CDU y las demás organizaciones tradicionales mantienen hasta ahora el llamado “cordón sanitario” o firewall, una política mediante la cual rechazan cualquier alianza con AfD. Sin embargo, el resultado ejercerá una presión sin precedentes sobre esa estrategia y obligará a negociar una coalición alternativa para impedir que la ultraderecha asuma el gobierno regional.

La Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), una formación populista de izquierda con posturas restrictivas sobre inmigración y críticas al apoyo militar a Ucrania, aparece como uno de los pocos partidos dispuestos a considerar acuerdos puntuales con AfD. De fracasar las negociaciones, el estado podría enfrentar un gobierno minoritario o incluso nuevas elecciones.

Un golpe para el Gobierno de Merz

El resultado representa una seria advertencia para el Gobierno federal. Aunque Sajonia-Anhalt es uno de los estados menos poblados y económicamente más vulnerables de Alemania, la elección evidenció un creciente rechazo hacia las políticas de Berlín.

AfD capitalizó las preocupaciones relacionadas con la inmigración, el costo de la energía, la debilidad de la economía, la inseguridad y la guerra en Ucrania. También se benefició de la percepción de que los partidos tradicionales están distanciados de las necesidades de los ciudadanos, particularmente en los territorios de la antigua Alemania Oriental.

Los datos citados por Reuters reflejan una marcada división electoral: AfD recibió el respaldo del 50 % de los hombres, frente al 39 % de las mujeres, y obtuvo mayor apoyo entre personas con menor seguridad económica y nivel educativo.

La derrota podría aumentar las tensiones dentro de la CDU y debilitar la autoridad de Merz antes de otras elecciones regionales. Si AfD repite resultados similares, los conservadores enfrentarán una decisión cada vez más difícil: mantener su negativa a colaborar con la ultraderecha o modificar su estrategia para recuperar a los electores que se han desplazado hacia ese partido.

El crecimiento de AfD también podría provocar que la CDU y otras formaciones adopten políticas más severas sobre inmigración, seguridad y asilo. Esto permitiría a la ultraderecha influir indirectamente en las decisiones del Gobierno, aun cuando permanezca fuera del poder.

Repercusiones para Europa y Ucrania

La elección fue observada con preocupación desde otras capitales europeas porque Alemania es la principal economía de la Unión Europea y uno de los países fundamentales para mantener el respaldo político, económico y militar a Ucrania.

AfD se opone al envío de armas a Kiev, reclama el levantamiento de sanciones contra Moscú y favorece el restablecimiento de las relaciones económicas con Rusia. Un crecimiento sostenido del partido podría reducir el margen político del Gobierno alemán para continuar respaldando a Ucrania.

Merz aseguró que el resultado no alterará su posición y afirmó que Alemania debe defender sus valores y libertades frente a los intentos de desestabilización procedentes de Rusia. No obstante, la presión electoral podría complicar la aprobación de nuevos paquetes de ayuda militar y el aumento del gasto en defensa.

Una eventual llegada de AfD al gobierno regional no le permitiría cambiar directamente la política exterior alemana. Sin embargo, le daría una plataforma institucional, influencia sobre áreas como educación, cultura y seguridad interna, y mayor visibilidad de cara a las elecciones federales previstas para 2029.

Una señal para los movimientos populistas

La victoria fue celebrada por dirigentes y simpatizantes de la derecha populista en Europa, así como por sectores políticos cercanos a Rusia. En contraste, funcionarios de Francia y Polonia expresaron alarma ante la posibilidad de que el resultado sea parte de una expansión internacional de los movimientos nacionalistas y antiinmigración.

El avance de AfD puede fortalecer a partidos con propuestas similares en Francia, Austria, Italia y otros países europeos. También podría dificultar la construcción de consensos dentro de la Unión Europea sobre inmigración, defensa, sanciones contra Rusia y políticas climáticas.

Francia celebrará elecciones nacionales en 2027, en medio del crecimiento de la derecha radical, por lo que el resultado alemán será estudiado como una señal de las frustraciones sociales y económicas que podrían transformar el equilibrio político europeo.

Un resultado regional con alcance mundial

La elección de Sajonia-Anhalt no significa que AfD haya asumido el Gobierno de Alemania ni que pueda modificar inmediatamente la política exterior del país. Su importancia radica en que demuestra que una formación catalogada como extremista de derecha por autoridades de inteligencia alemanas puede convertirse en la principal fuerza electoral de una región.

El resultado pone a prueba el consenso político construido en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial, debilita a los partidos tradicionales y anticipa una lucha más intensa por la dirección del país.

Sus efectos inmediatos dependerán de quién logre formar gobierno en Sajonia-Anhalt. A largo plazo, no obstante, la elección podría marcar el inicio de una transformación más profunda en Alemania, con consecuencias para la estabilidad de la Unión Europea, la defensa de Ucrania, las relaciones con Rusia y el avance global de los movimientos nacionalistas.

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