Aunque la Ley de Puerto Rico contempla el uso del dispositivo de “interlock”, una tecnología que impide encender un vehículo sí detecta alcohol en el aliento del conductor, el capitán Elvis Zeno aseguró que la medida aún no se ha implementado.
Además, informó que la Policía de Puerto Rico impulsará una propuesta para que conducir bajo los efectos de bebidas embriagantes sea tipificado como un delito grave.
“Actualmente debe haber un segundo caso para que se aplique al conductor, sin embargo, estamos luchando para que se aplique a partir de la primera vez que saliste culpable de conducir bajo los efectos de las medidas alcohólicas, y haga compulsorio tener ese dispositivo”, dijo Zeno.
Agregó que el equipo deberá ser sufragado por el conductor.
“Esto lo que te provee es que la persona tiene que soplar antes de encender el vehículo. Si está bajo los efectos de bebidas alcohólicas, pues no te va a permitir que encienda el vehículo, pero también va a estar siendo grabado para ver que sea la persona correcta la que está soplando. Se ha aprobado en otros estados y esperemos que entre en funcionamiento aquí en Puerto Rico”, indicó el capitán.
Solo durante el fin de semana del 20 al 21 de junio las autoridades intervinieron con 105 conductores bajo los efectos del alcohol.
Finalmente, Zeno comentó que la comisión ya identificó una compañía que cuenta con la tecnología.
