Racionamiento de agua golpea a familias trabajadoras y reduce la fuerza laboral

Estela Reyes alertó sobre el impacto en el empleo y pidió ayudas económicas para los hogares afectados

Más de 41 mil familias en Puerto Rico se ven afectadas por el racionamiento de agua, según un estudio del Instituto del Desarrollo de la Juventud. El impacto no se limita a los hogares, sino que también alcanza los lugares de trabajo y repercute en la economía del país, explicó Estela Reyes, directora de Abogacía del Instituto.

Como parte de sus esfuerzos para visibilizar la situación, el Instituto lanzó una iniciativa pública a través de criarsinagua.com, donde las personas pueden identificar las zonas A y B más afectadas por la falta de agua y conocer cómo las comunidades están enfrentando la crisis.

“Hoy hay sobre 41 mil familias que pasan cada 48 horas un periodo sin agua. Esas familias con menores ya significa que también sus menores están en cuidados en escuelas públicas que están cerrando a mediodía. Las familias están asumiendo los costos de pedir libre en el trabajo, del impacto de no poder ir a trabajar, de reducir su jornada laboral y de correr el peligro de que los despidan”, señaló Reyes.

La portavoz advirtió que la situación también representa un reto para los patronos, debido a que muchos padres y madres deben salir de sus trabajos al mediodía ante la falta de servicios de agua y las limitaciones en el horario escolar.

“Todo esto tiene un costo económico que repercute en las familias, pero también en el país. Se pierde fuerza laboral”, sostuvo.

Reyes explicó que la crisis de agua ha obligado a las familias a asumir gastos adicionales, un impacto que afecta particularmente a adultos mayores y comunidades de escasos recursos.

Ante este panorama, recomendó que el gobierno establezca incentivos económicos para las familias afectadas, similares a los mecanismos de apoyo que se han otorgado a comerciantes durante situaciones de emergencia.

“Necesitamos ver cuál es el esfuerzo para unos incentivos económicos para las familias que están pagando doblemente por el agua, están saliendo a comprar comida, están asumiendo unos gastos que nadie les está devolviendo.Así que los datos nos demuestran cuál es la realidad de la gente. Queremos que gire la conversación sobre las necesidades económicas de la familia, porque también necesitan un alivio”, concluyó.

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