La expresidenta del Centro Unido de Detallistas (CUD) Lourdes Aponte adjudicó a la crisis del agua potable a las 247 bancarrotas reportadas en lo que va de este trimestre, que inició en julio.
“Estaba leyendo un reportaje que hicieron de Libertad, creo que Económica o algo así, y de lo que lleva ya en este trimestre, ya han presentado, aproximadamente, como 247 bancarrotas que son dirigidas al sector comercial. […] Antes usted decía ‘pues espérate, voy a hacer una reestructuración, capítulo 11’. No, ahora van directito a lo que es capítulo 7. […] Ya eso es el cierre total. […]
Con todas estas interrupciones hoy el comerciante no solamente tiene que hacer un presupuesto para los apagones, para las fluctuaciones, para la pérdida de mercancía, para los daños en equipo, para todas las interrupciones que nos encontramos, los gastos en plantas eléctricas, su mantenimiento, el combustible, o sea, mantenimientos adicionales, más los seguros hoy por hoy que también se han disparado. O sea, hoy nosotros estamos pagando dos veces más por el servicio de energía eléctrica, no solamente la factura que me llega mensualmente, sino el costo adicional que tengo para poder respaldar. O tengo dos opciones: o sigo dando el servicio con un margen de ganancia que prácticamente está bien fino, o sencillamente cierro la puerta“, indicó Aponte en Hora Exacta.
Aponte señaló cómo la incertidumbre por la inestabilidad de los servicios básicos como el agua y la luz sigue siendo un obstáculo para que los futuros comerciantes se arriesguen a invertir para levantar sus ideas de negocio.
“Ningún empresario quisiera invertir donde no sabe si yo voy a poder abrir mañana. Ahora mismo, yo que pertenezco al municipio de Carolina, no sé (si) tendré agua para poder operar el negocio, tendré el sistema de energía eléctrica, voy a poder producir, voy a poder atender a la capacidad“, agregó.
Precisamente, durante las pasadas semanas, en las que se han reportado interrupciones tanto del servicio de agua como del de energía eléctrica, Aponte comentó que ha perdido equipo para la operación de su restaurante.
“Esto fue todo una odisea […] porque uno está acabando de aperturar un negocio, es la realidad. Todavía no me habían hecho ni tan siquiera la instalación de la cisterna y es que no podemos estar porque estos son para casos extraordinarios, pero es que lo extraordinario se ha convertido en algo permanente. O sea, seguimos pagando los sistemas esenciales de agua, de luz, caros, pero lamentablemente no los tenemos. No es una garantía y sí tuve pérdidas económicas y a eso súmele los impactos del sistema de energía porque las fluctuaciones son la orden del día y aquí, mira, me dañó para darte más o menos un inventario una plancha, un aire acondicionado nuevo y una freidora“, destacó al aclarar que los seguros no cubren garantías por pérdidas debido a fluctuaciones de voltaje.
